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<title>Sección Monográfica</title>
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<updated>2026-04-24T11:37:50Z</updated>
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<title>LOS LÍMITES DE LA POLÍTICA</title>
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<updated>2025-06-10T21:23:31Z</updated>
<summary type="text">LOS LÍMITES DE LA POLÍTICA
En relación a los políticos no sólo existe distancia o desencanto, sino incluso irritación. Basta abrir un periódico, escuchar la radio, ver la televisión o tocar el tema en el centro de trabajo o en una comida con los amigos, para corroborar la mala opinión que la mayoría tiene de los políticos. Las quejas y los reclamos conforman una letanía cansina y previsible. Aburrida, pues. Como consuelo de tontos podemos decir que no se trata de un fenómeno local, “nuestro”, sinoque lo mismo sucede en los demás países de Latinoamérica, y para ello se puede consultar el informe del PNUD, La democracia en América Latina. Otro ejemplo: en una encuesta publicada por el Centro de Investigaciones y Estudios Sociales (CIES) de la República Dominicana la institución que menos confianza despertó en los entrevistados fue los partidos políticos (sólo 10.7% de los encuestados dijo depositar su confianza en ellos). Por debajo de las iglesias, los medios de comunicación, las fuerzas armadas, los bancos, los empresarios, la Suprema Corte de Justicia e incluso los policías. Triste y expansiva realidad.Ahora bien, si no se trata de un fenómeno mexicano, si esa percepción se extiende por todo el continente latinoamericano, las preguntas pertinentes parecen ser: ¿por qué defraudan al público?, ¿no será que depositamos demasiadas expectativas en ellos?, ¿no estaremos pidiéndole peras al olmo?, ¿no nos estaremos equivocando cuando les exigimos a los políticos algo que quizá no puedan hacer?Intento explicarme. Hemos considerado tradicionalmente a la política como la actividad capaz de transformar el “estado de cosas existentes”, es decir, como la práctica a través de la cual se decide lo fundamental de la vida en común. De ahí su centralidad, de ahí su importancia. Y por supuesto los políticos aparecen como los agentes que encarnan esas posibilidades. ¿Pero realmente la política puede lo que imaginamos?, ¿es hoy una gran palanca para la transformación o siquiera un buen instrumento para la conducción de los asuntos públicos?Sostengo que la política sigue siendo imprescindible para la conducción de la vida en común, para la expresión y convivencia de la pluralidad, para ofrecer cauce al procesamiento de los conflictos sin fin, para atender las carencias y rezagos sociales, para trazar rutas y programas, etcétera. Pero debemos afrontar que la política, como cualquier otra actividad, no sucede en el vacío, sino que se despliega encuadrada en límites. Vayan, pues, unos apuntes en ese sentido.
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<title>UNA REFLEXIÓN SOBRE ÉTICA, POLÍTICA Y DEMOCRACIA</title>
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<updated>2025-06-10T21:23:31Z</updated>
<summary type="text">UNA REFLEXIÓN SOBRE ÉTICA, POLÍTICA Y DEMOCRACIA
El tema que me propongo tratar es sumamente complejo: cada uno de los conceptos involucrados es poliforme y puede dar lugar a múltiples reflexiones. La relación entre la política y la moral es un tema que tiene una larga estirpe en la historia del pensamiento político.Sólo pensando en la modernidad, de Maquiavelo en adelante podríamosreconstruir múltiples rutas de discusión y de reflexión sobre el tema. Y, además, también existen diferentes perspectivas para acercarse al problema: de hecho, cuando se habla de ética y política, es común incurrir en el error lógico de confundir la explicación (o la descripción) de las acciones políticas con su (in)justificación.Creo que la distinción entre los diferentes planos de análisis es un paso importante para ordenar la discusión. Desde mi punto de vista —aún si creemos, como proponía Maquiavelo, que existe autonomía de la política con la moral— la relación entre estas dos esferas debe abordarse desde el plano normativo o deontológico, en el que la reflexión mira hacia lo que debe ser, y no desde la dimensión ontológica en la que reflexionamos sobre lo que es o existe. Tener clara esta distinción no es banal porque, como sabemos desde Hume, saltar de un plano hacia el otro constituye una falacia (la llamada “falacia naturalista”) que conduce hacia conclusiones lógicamente erradas. Aunque, conviene advertirlo, es una falacia en la que incurrimos frecuentemente: por ejemplo, es común intentar negar la premisa teórica de que “los políticos debería procurar el bien común” con la tesis empírica de “nunca lo hacen”. Y lo cierto es que una cosa no le resta validez (teórica) a la otra.
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<title>EL PAPEL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN MASIVA EN LAS ELECCIONES</title>
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<updated>2025-06-10T21:23:31Z</updated>
<summary type="text">EL PAPEL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN MASIVA EN LAS ELECCIONES
El pasado mes de septiembre, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación emitió dos fallos, relacionados con las elecciones de gobernador de los Estados de Nayarit y México, que, a mi juicio, marcan una pauta muy importante respecto del papel que los medios de comunicación masiva privados desempeñan o deben desempeñar en los procesos electorales, al haber establecido ciertos criterios que se exponen a lo largo del presente trabajo, y que fueron esencialmente reiterados con motivo de la resolución relativa a la elección de gobernador del Estado de Coahuila.Es importante destacar que, como se verá en el presente trabajo, aun cuando tales criterios fincan una gran responsabilidad a los medios en los procesos electorales, el precedente pasó desapercibido en la prensa.Por ejemplo, el periódico Reforma esencialmente señaló, respecto al asunto del Estado de México, que “La sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación confirmó el triunfo del priísta Enrique Peña como Gobernador del Estado en las elecciones del 3 de julio”, sin hacer mención alguna respecto del agravio relativo a la iniquidad en el trato de los medios y, en relación con el asunto de Nayarit, que “El Tribunal también confirmó ayer el triunfo del priísta Ney González en las elecciones del pasado 3 de julio por la gubernatura de Nayarit.
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<title>ORIGEN Y DESARROLLO DEL CONCEPTO DE NORMA FUNDAMENTAL</title>
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<updated>2025-06-10T21:23:30Z</updated>
<summary type="text">ORIGEN Y DESARROLLO DEL CONCEPTO DE NORMA FUNDAMENTAL
El concepto de la norma fundamental juega, en el marco de la Teoría pura del derecho, un papel esencial. Mediante la introducción de una norma precediendo al objeto de conocimiento, dicho objeto adquiere su carácter normativo. Esa norma fundamental, precisamente, confiere al objeto “derecho positivo” su unidad. Es por ello que, actualmente, no se puede pensar en una norma fundamental separada dela Teoría pura del derecho. Sin embargo, esto no siempre ocurrió así.En los Hauptprobleme der Staatsrechtslehre. Entwickelt aus der Lehre vom Rechtssätze. obra aparecida en 1911, en la cual se basa la Reine Rechtslehre (Teoría pura del derecho), no encontramos el concepto de norma fundamental. En los Hauptprobleme se establece una distinción entre el “ser” (Sein) y el “deber ser” (Sollen) como formas diferentesdel conocimiento —dos mundos separados— marcadamente diferentes y recíprocamente independientes. Asimismo, con ello se deja en claro que a partir de un “ser” no se puede derivar un “deber ser”. Esto permite echar a un lado la teoría, muy difundida entonces, de la “fuerza  normativa de los hechos”.3 La cuestión del origen del “deber ser” (Sollen) es considerada por Kelsen existente más allá de su observación.El punto decisivo es formulado por él de la siguiente manera:... la cuestión de la creación ... del “deber ser” (Sollen) no tiene ... cabida en el punto de vista proyectado sobre el deber ser dentro del método de conocimiento peculiar de éste que es el normativo.Sin duda, si Kelsen hubiera desarrollado desde entonces el concepto de norma fundamental, nos hubiésemos acercado en ese punto a remitir la existencia del “deber ser” (Sollen), ciertamente no al “ser” (Sein), lo que hubiera sido imposible, pero sí a una norma superior, claro, a una norma aceptada.De todas formas, las reflexiones de Kelsen contienen ya lo esencial para la introducción de una norma fundamental, la cual habría de realizarse posteriormente. Por una parte, existe ya la idea de que el “deber ser” (Sollen) solamente puede ser derivado de un “deber ser” (Sollen) y, por otro lado, el conocimiento de que el problema de la última fundamentación del “deber ser” (Sollen) supera los límites la observación científica del “deber ser».Como para entonces no se había elaborado aún el concepto de norma fundamental, los Hauptprobleme concentran su observación en las leyes ya creadas, entendidas como “deber ser” (Sollen) y consideran la elaboración de las leyes como un proceso metajurídico, que se encuentra fuera de las consideraciones [científicas].
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